miércoles, 28 de mayo de 2014

Glee

Si algo he aprendido gracias a esta serie es que cualquier situación puede espontáneamente dar lugar a una actuación musical con coreografía en grupo. También que, si todo lo que sale en las películas y series sobre el tema es cierto, en EEUU los institutos son un auténtico infierno para todo aquel que sea algo “diferente” ¡Ah! Y que una de las peores humillaciones a las que pueden someterte es tirarte granizado de colores a la cara.



Los Glee Clubs son grupos corales,  toda una tradición en las escuelas secundarias y universidades norteamericanos desde el siglo XIX. Sin embargo, el Glee Club “New Directions” no tiene nada de típico.  Sus integrantes son un grupo de inadaptados: la chica judía de padres homosexuales obsesionada con Broadway; el chico en silla de ruedas; el gay reprimido; la negra obesa; la asiática tartamuda…Todo cambia para ellos el día en que se une a sus filas el quarterback del equipo de fútbol americano, llevando consigo al malote del insti, a la jefa de animadoras y a sus dos amigas lesbianas.

Para mí el mayor logro de la serie es que, aunque parte de personajes estereotipados, presenta situaciones y diálogos disparatados en los momentos más inesperados. Sí, en general es un poquito magia Disney y armonía; pero trata temas como el bullying, la homosexualidad, la integración de discapacitados y por supuesto el amor y la amistad desde un punto de vista diferente al habitual. Y además, esa magia Disney se mezcla con bastante mala baba (impagable la entrenadora, archienemiga del club y de su director), lo cual siempre es refrescante.



Por otro lado los productores han conseguido, no sé muy bien cómo, los derechos de canciones actuales y de artistas absolutamente punteros, lo cual les ha permitido dedicar capítulos completos a versiones de temas de Britney Spears, Lady Gaga, Katy Perry, Madonna, Michael Jackson y muchos más. Un clásico de esta serie son también los “mashups” o mezcladillos de canciones a primera vista incompatibles, que ellos logran hacer funcionar juntas de maravilla.



Ayer terminé de ver la quinta temporada, he leído que habrá una sexta y, aunque adoro esta serie, creo que ya ha llegado el momento de ponerle fin. Sus protagonistas llevan en el instituto desde 2009, al más puro estilo “Al salir de clase”, haciendo la situación tan insostenible que el elenco ha ido emigrando poco a poco de Lima (Ohio) a Nueva York para cumplir sus sueños. Ja. Qué graciosos.



Ahora alguien podría decir: “¿Pero esta chica por qué narices le dedica un post a una serie que sólo tiene un 6’9 en IMDb?”. Pues porque me da la gana. Porque me mola a pesar de todo. Y porque si la trama y los personajes no te convencen (dales una oportunidad y me lo cuentas), siempre te quedan unos estupendísimos números musicales, con bailarines y cantantes excepcionales y muuuchos cameos. Y para muestra, un botón.  

2 comentarios:

  1. Pues sí me ha sorprendido esta entrada. No soy mucho de musicales, pero por lo que comentas al menos parecen modernos y de calidad. Un voto de confianza tiene...

    ResponderEliminar
  2. Llevo un ratito paseándome por tu blog para ver qué serie comienzo en modo "alone", y creo que voy a darle una oportunidad a esta! Eso sí, como me cansen un poco los musicales corto de raíz, que quitando Sonrisas y lágrimas y Grease, me saturan un poco (bastante).

    Ya te cuento qué tal!

    ResponderEliminar